Durante estos días serenos de encierro, que me brindan la ocasión de saldar viejas deudas con proyectos abandonados, he creído necesario oxigenar los pulmones con recuerdos al aire libre, en plena Naturaleza, y es que pocas cosas hay tan reconfortantes y agradables como acercarse a un sonoro curso fluvial allá donde sus aguas verdean y la vegetación que crece en sus márgenes lo esconde con instinto protector. No son pocos los ríos por los que he merodeado, alguno tan asequible como el Manzanares desde el momento en que transita a penas a 400 metros de mi guarida a su paso por "Madrid Río", si bien al que en más ocasiones he acudido a pedir consejo es al Cea, río matriarcal que sesga, corta y hunde su curso en el reino de León a su paso por la villa a la que da nombre o viceversa. Durante el tramo en el que sus aguas ralentizan la marcha, inundando a veces la propia llanura, y la prisa al iniciar el viaje, allá en Prioro, da paso al sosiego, brotan espontáneos peregrinos que lo escoltarán buena parte de su periplo hacia Castrogonzalo, ya en tierras Zamoranas, donde rendirá tributo a su buen señor el Esla. 
Bosque de galería, o de ribera, soto, sotobosque, incluso selva de galería, son algunos de los nombres que se dan a este tipo de formación vegetal asociada a las riberas de los ríos, de ahí que se la refiera como vegetación riparia dado su alto grado de adaptación a la humedad del suelo que hace que esta crezca de manera frondosa conformando en ocasiones una suerte de galería o túnel jalonando el curso de agua.
Paralelo al discurrir del río, en delgadas franjas definidas por la humedad del sustrato, se distribuye la vegetación de tal manera que las plantas más exigentes crecen incluso hundiendo sus raíces en el propio cauce, tal es el caso de las mimbreras, formándose así saucedas y a medida que la exigencia hidrica disminuye, se disponen alisedas, alamedas (o choperas), fresnedas y olmedas principalmente.
Por desgracia para mí no soy un gran conocedor de las especies vegetales pero siempre que puedo recojo hojas o flores que intercalo en mis cuadernos para, una vez secas, distribuirlas en alguna de sus páginas a modo de herbario o nota de campo para su posterior estudio.


- Hojas de las principales especies arbóreas presentes en el sotobosque del río Cea
Para ilustrar mejor las especies que podemos encontrar en nuestros bosques de galería os adjunto fichas de algunas de ellas. Estas fichas, manuscritas por Joaquín Araújo e ilustradas con excelentes dibujos de Juan Varela, pertenecen a la  magnífica colección "AL AIRE" de Ediciones del Prado que salió a la venta allá por el año 98 incluyendo más de 1.000 fichas de especies animales y vegetales de la península ibérica así como mapas, vídeos y libros. Uno de mis grandes tesoros junto con la colección de cuadernos de campo de Felix Rodriguez de la Fuente de quien Juan y Joaquín fueron colaboradores.
  
- Saucedas (mimbrera) y alisedas
- Alamedas (álamo blanco y álamo negro o chopo)

- Fresnedas y olmedas
- Espino blanco o majuelo y saúco
- Arce y avellano
- Mostajo y tilo
- Hiedra, carrizo y anea
Para terminar con el post de hoy, os dejo una de mis videofrikadas grabada en agosto de 2019 en el corazón mismo del soto ceano.